Miradas que cuidan. Este artículo es un homenaje a las mujeres que siempre están, a las mujeres cuidadoras. Porque, casi siempre, son las mujeres quienes asumen ese rol.
Nueva entrega, con información profesional sobre la vista, en una nueva serie de artículos de Silvia Edo, Óptica Optometrista en EDO ÒPTICS.
Silvia está especializada en visión infantil, en diagnóstico y tratamiento de las anomalías binoculares, terapia visual y problemas de aprendizaje. Es Psicomotricista y Practicant Tomatis® Nivel 2.
Te lo contamos en pereznoesraton.com, el portal profesional exclusivo de IPDGrupo.com que te ofrece información para decidir sobre salud, salud visual y bienestar.
Miradas que cuidan
Silvia Edo, Óptica Optometrista
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, quiero dedicar este artículo a una realidad que observo constantemente en la óptica, sin estadísticas ni estudios, pero con la certeza que da la experiencia.
Porque, en el fondo, la gran mayoría de las veces, somos las mujeres quienes asumimos el rol de cuidadoras.
No solo de nuestros hijos. También de nuestras parejas. De nuestros padres. De nuestros nietos. Y, muchas veces, sin darnos cuenta… dejamos nuestro propio cuidado para después.
Las mujeres que sostienen las miradas de los demás
En consulta, esta realidad se repite con una naturalidad que pasa desapercibida. Son ellas quienes:
- piden cita para sus hijos
- acompañan a sus parejas a revisiones
- traen a los abuelos cuando ya no ven bien
- preguntan, anotan, recuerdan indicaciones
- ayudan a elegir gafas
- encargan las lentillas
- compran los líquidos de mantenimiento
- se sientan en las sesiones de terapia visual
- están presentes, siempre
Cuidan la visión de quienes aman. Y lo hacen con una entrega silenciosa que rara vez se nombra.
Cuando cuidar significa ponerse en último lugar
Muchas de esas mujeres que organizan la salud visual de toda la familia no recuerdan cuándo fue su última revisión.
«Ya vendré otro día», «ahora no me toca», «primero los niños». Lo dicen con una sonrisa, como si fuera lo normal. Y lo es. Pero no debería serlo.

Cuidar también es cuidarse
No se trata de hacerlo perfecto. Ni dejar de cuidar a quienes queremos. Se trata de incluirnos en la ecuación. Porque ver bien también es:
- llegar menos cansada al final del día
- conducir con más seguridad
- leer sin dolor de cabeza
- disfrutar de un paseo sin forzar la mirada
- reconocerse en el espejo sin prisas
El autocuidado no es egoísmo. Es sostenibilidad emocional y física.
Un pequeño gesto que lo cambia todo
Quizá este 8M no necesite grandes discursos. Tal vez baste con una pregunta sencilla: ¿cuándo fue la última vez que cuidé de mí como cuido de los demás?
- Pedir cita.
- Revisar la graduación.
- Cambiar esas gafas que ya no se ajustan.
- Escuchar el cansancio visual.
Pequeños gestos que también son una forma de quererse.
Para todas las mujeres que cuidan miradas
Este artículo es un gracias a las mujeres:
- A las que acompañan.
- A las que preguntan.
- A las que sostienen.
- A las que están.
Y también, una invitación: que no se olviden de su propia mirada.





