Lactancia y sexualidad. Nueva entrega de la serie de artículos profesionales sobre Educación Sexual.
Información aportada por la sexóloga Diana Poladura, que junto a la psicóloga Silvia Chamorro han formado la cooperativa PsiSex, que nace para crear sinergias entre Psicología y Sexología.
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Sexualidad durante el embarazo
Diana Poladura, sexóloga en Cooperativa PsiSex
Durante el puerperio el descenso de los niveles de hormonas sexuales y la subida de prolactina hacen que el deseo sexual se vea disminuido, recuperándose de forma progresiva, tardándose más cuando se está con lactancia materna.
Si se trata de una pareja heterosexual, en un primer momento del puerperio, el hombre también experimenta cambios hormonales que pueden influir en el deseo sexual, como un aumento de cortisol y bajada de testosterona.
Nada es casualidad, a la vez integramos a nuestra criatura, ambos miembros de la pareja se vinculan con ella, con una fase inicial en la madre por los altos niveles de oxitocina que traen el postparto inmediato si las condiciones lo propician, por la cercanía, la estimulación del pezón…
… a una especie de enamoramiento que la otra persona también ha de conocer para no sentirse desplazada si no todo lo contrario, acompañe, sostenga a esta diada, pues más adelante las cosas cambiarán y tanto la pareja irá evolucionando a un nuevo punto de encuentro como la criatura va a buscarle en su afán de aprender y explorar.
El deseo es multifactorial
Es habitual que la mujer recupere la respuesta sexual hacia el tercer mes -la disminución de deseo no se suele prolongar más allá del tiempo de lactancia exclusiva, pues más allá de los seis meses los niveles de prolactina no alcanza ya niveles tan elevados y las hormonas sexuales vuelven a sus niveles habituales-,…
… pero no es algo que pueda predecirse de manera exacta pues el deseo es multifactorial, no solo depende de los niveles hormonales y la intensidad de la crianza, el cansancio, cuestiones de la relación de pareja, etc. también influyen.
Estos cambios hormonales harán que la mujer se encuentre más sensible, irritable, incluso triste en las primeras semanas.

La disminución del deseo, los cambios de estado de ánimo, la cantidad de atención y cuidados que precisa el bebé, hacen recomendable ya haber empezado a cuidar nuestra relación antes del nacimiento. La expresión de afecto, la expresión tanto de las cosas buenas como de aquello que nos preocupa o nos confunde, una buena comunicación será fundamental en esta etapa para que no surjan malentendidos.
Si tenemos pareja, no hemos de pensar que va a saber que nos ocurre o suponer lo que se desea, pues pueden surgir frustraciones o discusiones por estas cuestiones. Si además cuidamos la forma de comunicarnos, podremos entendernos mejor sin enfrentamientos, cuidando el tono, las palabras, los turnos al hablar, escuchando de forma activa y empática, etc.
Lactancia materna y apoyo de la pareja
La lactancia materna necesita un gran apoyo de la pareja, a veces puede sentirse desplazada si se realiza lactancia exclusiva pensando que le gustaría participar en ello, ha de pensar que si bien no puede dar el pecho y a no ser que por otros motivos sea necesario no dar directamente la leche materna del pecho, se aconseja que así sea pues la succión directa del bebé es el mejor estímulo para la producción de lactancia. Hay que recordar que no solo pueden participar en el resto de los cuidados, sino que es un apoyo fundamental para el éxito de la lactancia.
El principio de la lactancia requiere una gran dedicación por parte de la madre, pues la lactancia es a demanda lo que en ocasiones puede suponer que el bebé pida a la hora y media, a las dos horas… con muy poco margen de tiempo. La pareja por tanto puede calmarle cuando el llanto sea por otros motivos, encargarse del baño, cambio de pañal… se recomienda lactancia materna exclusiva los primeros seis meses del recién nacido, podrá después ser partícipe en la alimentación según vayan incorporando alimentos complementarios.
Planificar el reparto de tareas
En esta etapa, también tendrá gran importancia planificar un buen reparto de las tareas para una buena relación, de forma flexible a las necesidades del bebé, los cambios laborales de ambos miembros de la pareja… sin ser muy exigentes ni perfeccionistas y pidiendo ayuda a familiares o amigos si fuese necesario, aprendiendo también a poner límites si se necesita a estos mismos.
A veces si el reparto de tareas no es equitativo, uno de los miembros de la pareja se ve sobrecargado, teniendo que abandonar todo lo que hacía, habitualmente por la dedicación que implica la lactancia, el miembro de la pareja sobrecargado es quien lacta, vuelve en este aspecto a ser muy importante la comunicación para poder reequilibrar la situación y que no nos afecte en la relación.

Cambios en el cuerpo
Los pechos si se lacta estarán más sensibles, por lo que de estimularlos habrá de ser cuidadosamente, hay mujeres que sienten rechazo en las relaciones a que se los estimulen, vinculándolos con la lactancia, como reservándolos solo para el bebé. Algo que nos puede ocurrir también en los pechos, es que debido a la oxitocina que segregamos en las relaciones durante el orgasmo, nos pueda salir leche en esos momentos.
Precisamente los cambios hormonales que se producen durante la succión del bebé pueden producirnos placer, sentimiento que a veces a las madres les hace sentirse confundidas o culpables, se trata de sensaciones normales que no han de hacernos sentirnos culpables.
Otro cambio en nuestro cuerpo también debido a los cambios hormonales durante el puerperio y la lactancia será la sequedad vaginal, si vamos a mantener relaciones eróticas con penetración hemos de cuidar tener en ese momento un nivel alto de excitación, y aun así el uso de lubricantes puede sernos de ayuda.
Hay que tener en cuenta que dependiendo del caso puede haber cicatrices, dispareunia, miedo a tener relaciones con penetración por una experiencia de parto traumática, que esa tristeza inicial pueda llegar a ser una depresión postparto… y necesitar ayuda profesional. De igual manera esta etapa requiere un volver a encontrarse con su cuerpo e incluso con su mente desde un lugar diferente, pues no volverán a ser exactamente las mismas.
Importancia de las muestras de cariño, afecto y complicidad
Debemos tener en cuenta que no solo se encuentra el coito en las relaciones eróticas, tener en cuenta además que en esta etapa toman gran importancia las muestras de cariño, afecto, complicidad, todo aquello que nos siga vinculando para que ninguno se sienta desplazado por la crianza.
Si se está realizando colecho o cohabitación, no hay necesariamente que vincular relaciones eróticas con la noche y la cama, las tomas de lactancia nocturnas son de importancia pues es cuando se segrega mayor cantidad de prolactina para aumentar la producción, por otra parte pasa la melatonina de la madre por la leche al bebé, ayudándole a regular el ritmo circadiano…
… así es recomendable la cohabitación al menos los seis primeros meses, siendo más cómodo el colecho para la lactancia, estando la criatura más tranquila y por lo tanto llorando menos a lo largo de la noche, es cada pareja como en la alimentación y otros aspectos de la crianza que es aquello que mejor se adapta a su realidad, de forma informada.
PsiSex S.Coop de Iniciativa Social
PsiSex S.Coop de Iniciativa Social nace con la intención de crear sinergias entre dos disciplinas afines como son la Psicología y la Sexología.
Nuestra visión es crear un espacio donde la salud mental y la sexualidad no sean un tabú, donde disfrutar de autoconocerse, aceptarse y aprender a relacionarse de forma positiva.
Nuestro objetivo en esta plataforma de difusión es proporcionar un espacio informativo con perspectiva de género y feminista en el cual la diversidad y la disidencia son bienvenidas.

Silvia Chamorro y Diana Poladura
Silvia Chamorro es Graduada en psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Master en psicología de la intervención social por la Universidad de Murcia y Master en orientación educativa por la Universidad de León.
Diana Poladura es graduada en enfermería por la Universidad de León, especialista en geriatría y matrona. Es sexóloga por la Universidad Camilo José Cela y cuenta con un postgrado en cooperación internacional al desarrollo por la Universitat Oberta de Catalunya.




