¿Existe relación entre el cambio climático y tu salud visual? Buscamos respuesta profesional con Silvia Edo, óptica optometrista en EDO Òptics.
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¿Existe relación entre el cambio climático y tu salud visual?
Silvia Edo, óptica optometrista en EDO Òptics
Cada verano escuchamos las mismas recomendaciones: hidratarse, evitar las horas de más calor y extremar las precauciones en personas con hipertensión, enfermedades cardiovasculares o edad avanzada.
Sabemos que las altas temperaturas suponen un esfuerzo extra para nuestro organismo. Lo que quizá muchas personas desconocen es que los ojos también forman parte de esa historia.
Porque la salud visual no depende únicamente de ver bien. También depende de que la sangre llegue correctamente a las estructuras que hacen posible la visión.
El ojo, ventana única hacia nuestra salud
Existe una curiosidad que siempre sorprende cuando la explico en consulta. El ojo es la única parte del cuerpo donde podemos observar directamente arterias y venas mediante una simple fotografía.
Por eso las revisiones preventivas tienen tanto valor. Gracias a una prueba llamada retinografía, que consiste en realizar una fotografía del fondo del ojo, podemos observar el estado de los vasos sanguíneos de la retina.
Actualmente, en la mayoría de los casos, esta exploración puede realizarse mediante cámaras no midriáticas, sin necesidad de dilatar la pupila con gotas.
La retina se convierte así en un auténtico espejo del organismo. Una pequeña ventana que ofrece información muy valiosa sobre el estado de nuestra circulación.

Lo que ocurre en el corazón… también puede verse en la retina
La hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y muchas enfermedades cardiovasculares afectan a la circulación sanguínea de todo el cuerpo. Y la retina no es una excepción.
Con el paso del tiempo pueden aparecer alteraciones como estrechamientos arteriales, pequeñas hemorragias, microaneurismas, exudados o signos de falta de riego sanguíneo.
En muchas ocasiones, estos cambios pueden detectarse antes incluso de que la persona note una pérdida importante de visión.
Los especialistas encargados del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la retina son los oftalmólogos. Por su parte, el óptico-optometrista desempeña un papel fundamental en la prevención, el seguimiento y la detección precoz de posibles alteraciones, derivando al oftalmólogo cuando la exploración así lo requiere.
Por eso, una revisión visual no sirve únicamente para comprobar si necesitamos cambiar la graduación. También puede aportar información complementaria muy valiosa sobre nuestro estado general de salud.
El calor añade un esfuerzo extra
Con el aumento de las temperaturas, nuestro organismo pone en marcha distintos mecanismos para mantener estable la temperatura corporal.
- Sudamos más.
- Podemos deshidratarnos con mayor facilidad.
- La presión arterial puede variar.
- El sistema cardiovascular tiene que realizar un mayor esfuerzo.
En personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedades vasculares, este sobreesfuerzo puede favorecer descompensaciones que, de forma indirecta, también repercutan sobre la circulación ocular.
No significa que el calor provoque enfermedades de la retina, pero sí nos recuerda la importancia de cuidar todo aquello que favorece una buena salud vascular.

Cuidar el corazón también es cuidar la visión
A menudo pensamos que la salud visual depende únicamente de los ojos. Sin embargo, la retina necesita recibir de forma constante oxígeno y nutrientes transportados por la sangre.
Controlar la presión arterial, mantener una diabetes bien compensada, vigilar el colesterol, realizar actividad física, seguir una alimentación equilibrada, descansar adecuadamente y mantenerse bien hidratado también son maneras de proteger nuestra visión.
La visión también habla de nuestra salud
Cada vez hablamos más de medicina preventiva.
Quizá ha llegado el momento de entender las revisiones visuales desde esa misma perspectiva. No solo para saber si vemos mejor o peor. Sino porque nuestros ojos pueden ofrecer información muy valiosa sobre cómo está funcionando nuestro organismo.
Cuando realizamos una retinografía no solo estamos observando la retina. Estamos contemplando el estado de unos vasos sanguíneos que pueden aportar información relevante sobre nuestra salud vascular. Por eso el ojo es una auténtica ventana hacia nuestro cuerpo.
La visión nos recuerda que el cuerpo humano funciona como un sistema integrado
Vivimos en una época en la que el cambio climático nos obliga a replantearnos muchos hábitos.
- Nos protegemos la piel del sol.
- Recordamos beber agua.
- Intentamos evitar las horas de más calor.
Quizá ha llegado el momento de añadir un hábito más: cuidar nuestra circulación también es cuidar nuestra visión. Porque el corazón, los vasos sanguíneos y los ojos no funcionan por separado. Forman parte del mismo organismo.
Y una vez más, la visión nos recuerda que el cuerpo humano funciona como un sistema integrado.
«La retina no solo nos permite ver el mundo; también permite a los profesionales sanitarios observar cómo está nuestra circulación.»

Cinco motivos para no esperar a tener síntomas y revisar la salud de tus ojos
La retina puede mostrar alteraciones antes de que aparezcan los primeros síntomas (1)
Muchas enfermedades oculares y sistémicas evolucionan de forma silenciosa. Una revisión preventiva puede detectar cambios cuando todavía existe margen para actuar.
Una retinografía no midriática permite observar el fondo del ojo sin necesidad de dilatar la pupila (2)
Gracias a las cámaras no midriáticas es posible obtener imágenes de alta calidad de la retina de forma rápida, cómoda y, en la mayoría de los casos, sin utilizar gotas. Actualmente, muchas ópticas sanitarias disponen de esta tecnología.
La telemedicina acerca la prevención a la población (3)
Cada vez más ópticas sanitarias trabajan con plataformas de teleoftalmología que permiten que las retinografías sean valoradas por oftalmólogos. Esto complementa la exploración optométrica y favorece la detección precoz de posibles alteraciones.
Detectar a tiempo también significa derivar mejor (4)
Cuando aparece una alteración, el óptico-optometrista puede orientar la derivación según la prioridad de cada caso: urgente, preferente o dentro de los controles programados, facilitando que el paciente reciba la atención adecuada en el momento oportuno.
La prevención sigue siendo el mejor tratamiento (5)
Controlar la hipertensión, la diabetes y el colesterol, realizar revisiones visuales periódicas y aprovechar las herramientas actuales de diagnóstico precoz nos ayuda a proteger no solo la visión, sino también nuestra salud general.




